La otra frontera caliente del narcotráfico

0
293

Hay más de 40 pasos fronterizos ilegales entre Argentina y Chile que las bandas conocen a la perfección. Los recorren con complicidad de la policía y baqueanos que trabajan para ellos. El plan del nuevo gobierno para combatir este avance

0010643648

Con alarmante frecuencia se reportan importantes operativos en la frontera del norte argentino en los que se incautan sorprendentes cantidades de marihuana y cocaína, que llegan a pesarse por toneladas. Pero, ¿qué pasa con la droga que logra sortear los controles en el río Paraná? ¿Cuál es la siguiente escala para hacer crecer el negocio?

La ruta de la droga en nuestro país no sólo termina en Buenos Aires o en su puerto, sino que el otro objetivo codiciado para las organizaciones criminales es cruzar la frontera con Chile. Mediante un camuflaje artesanal y complicidades, explotan al menos 40 puntos vulnerables.

«Con el tráfico de drogas, Chile tiene un problema que se llama Argentina», comenzó a explicar a Infobae el magíster en defensa, Agustín Dragonetti. En su argumentación, el especialista pide poner especial atención en dos provincias: «Hay 14 pasos fronterizos ilegales en San Juan y 27 pasos en la frontera con Neuquén, que es el punto neurálgico del narcotráfico entre Argentina y Chile». Pero inmediatamente después de estas cifras que ya son preocupantes, Dragonetti advierte: «El delito muta permanentemente y siempre corremos detrás de ellos. Entonces hoy estoy diciendo estos números que son lo que se saben, pero quizás ya son muchos más».

Autopistas de la droga

El avance narco en esta región implica un aceitado conocimiento del territorio por parte de las bandas criminales, sumado al apoyo o la inacción policial y los baqueanos que operan para los traficantes. «En las rutas 22 y 40 tienen muy pocos controles y hay complicidad de los policías argentinos y chilenos. Los controles locales en nuestro país son absolutamente permeables», asegura Dragonetti. Un periodista de La Mañana de Neuquén, Guillermo Elía, hizo ese recorrido y opinó en la misma sintonía: «La 22 y 40 son verdaderas autopistas hacia la frontera. En el largo camino provincial que arranca en los puentes carreteros y concluye en Pino Hachado hubo una constante: los controles brillaron por su ausencia».

A estos vendedores de muerte en cuotas los mueve un negocio fenomenal. En el río Paraná la marihuana se compra a USD 60 y cuando llega a Neuquén ya salta a 600. Luego en la frontera pasa a USD 1300 y, finalmente, para su comercialización en Santiago de Chile se piden USD 2000.

En cuanto al modus operandi de los narcos que ponen la mira en Chile, el magíster en defensa indicó que en esta época del año ocurre el clímax: «Operan preferentemente entre principios de la primavera y el fin del verano. Los pasos que están siempre operativos son los de Neuquén, por donde habitualmente se trafica marihuana, aunque también cocaína de baja calidad porque viene cortada, según indican los registros de los Carabineros de Chile. Los narcos argentinos entran a la frontera, los recogen sus secuaces en el país vecino y los llevan por los pasos que ellos conocen y que son de muy difícil acceso por cuestiones geográficas».

Guillermo Elía detalla que «hay siete pasos habilitados que están abiertos todo el año: Pino Hachado, Icalma, Mamuil Malal, Hua Hum, Carririñe, Samoré y Pichachén».

Los narcotraficantes que dominan los pasos ilegales en esta región combinan técnicas básicas con tecnología:«Están equipados con GPS y visión nocturna y utilizan desde mulas hasta cuatriciclos. La droga también se pasa simplemente en mochilas, de maneras tan básicas que es difícil detectarlos. El paso clave está en La Fusta. Allí hay muchos pasos muy pocos visibles para los carabineros de Chile y nuestra Gendarmería. Pero los narcos ya conocen muy bien esos 60 kilómetros de ripio. Además, los baqueanos chilenos de la zona trabajan para ellos», agregó Dragonetti.

«El modelo Pablo Escobar», en Argentina

Hacia el norte de la frontera con Chile hay otra área preocupante. «En Salta hay un acuerdo de libre comercio con Chile que es aprovechado para infiltrar marihuana y cocaína entre las mercancías. El punto clave es Iquique, y este circuito no es nuevo», aseguró a Infobae Marcelo Patti, integrante de la Agrupación de Pensamiento Político Avanzado (APPA), que se especializa en problemáticas ligadas a la defensa nacional, seguridad y narcotráfico.

«Por este acuerdo comercial, Salta fue elegida por colombianos dedicados al narcotráfico. Según el especialista, aplican un operativo que fue aplicado con éxito por uno de los narcos más poderosos y temerosos de la historia:«Vienen con un sistema por el cual se ganan la simpatía de la gente para coptarlos. Les dan plata y mejoran sus casas. Es una imitación del modelo de Pablo Escobar Gaviria».

«Hay órdenes de no accionar»

Facundo Ramírez, presidente de APPA y ex integrante del Ejército, afirma que hay una decisión deliberada de «desconocer» los tramos de la ruta de la droga: «La Gendarmería tiene órdenes de no accionar si detectan una pista de aterrizaje ilegal o lugares de los caminos o rutas establecidas».

Tanto el presidente electo, Mauricio Macri, como sus principales ex competidores, Sergio Massa y Daniel Scioli, hicieron hincapié en recurrir a las fuerzas armadas para combatir el circuito de las bandas narco, pero ¿están en condiciones de hacerlo? Para Ramírez, claramente no: «Hubo una desinversión en las FF.AA. Se les ha recortado el presupuesto año tras año. El 80% de su caja se destina al pago de sueldos y actividades regulares. En consecuencia, no queda prácticamente nada para la capacitación. En este contexto, observo con tristeza que el personal de las Fuerzas perdió la mística».

Desde su agrupación, Ramírez se sumó a los lineamientos del próximo gobierno acerca de las Fuerzas Armadas y puede adelantar cuales serán los objetivos de Mauricio Macri: «En el plan integral de Defensa se pretende que las FFAA tengan un papel importante, junto con la radarización de las fronteras, la inversión en tecnología militar y el control en las rutas y ríos navegables, que hoy no se hacen. Queremos que con todos los medios técnicos de inteligencia hagan un trabajo conjunto con Prefectura y Gendarmería en las fronteras, que es donde tienen que estar».