Mar Chiquita, con ojos de pájaro

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Entre los atractivos turísticos que ofrece la localidad de Miramar, es posible hacer un vuelo en “trike” sobre la laguna y la costanera. Una aventura para mirar el paisaje desde arriba, compartiendo el cielo con la rica avifauna regional.

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 Córdoba, no sólo se hace turismo en las Sierras. Bien alejada de las montañas, sobre las costas de la enorme laguna Mar Chiquita, Miramar se consolida año a año como destino turístico alternativo.

Sus habitantes trabajan para devolverle a esta pequeña localidad el “esplendor” que tuvo antes de la inundación de 1978, cuando gran parte de la población quedó sumergida. Desde hace varios años, cada verano crece la oferta en establecimientos y en atractivos para sumar visitantes al mayor lago de Argentina y al quinto salino más grande del mundo.

Una de las nuevas propuestas que va sumando adeptos es el vuelo en “trike”, un aparato que entra en la categoría de las naves ultralivianas, que permite surcar los cielos y disfrutar de un viaje inolvidable por “la otra mirada” que ofrece.

Desde el aire, la laguna de Mar Chiquita confirma su categoría de primera maravilla natural de esta provincia. En 2008, en una iniciativa organizada por nuestro diario y la Agencia Córdoba Turismo, los cordobeses eligieron a esta laguna y sus bañados como la primera de Las Siete Maravillas Naturales de Córdoba. Sobrevolándola, se entienden todos los méritos.

El piloto Jorge Salvai cuenta que empezó hace ocho años a pilotear su “trike” como un pasatiempo. Al principio hacía vuelos para él y su familia. Luego comenzó a recibir consultas de vecinos y visitantes. Hace dos años, se sumó Daniel Vagni y entre ambos ofrecen a los turistas explorar la laguna desde otra perspectiva.

No es una avioneta. Es un ultraliviano a motor y la experiencia de vuelo es sobrecogedora. Los pilotos aseguran que es “para cualquiera” que le guste algo de adrenalina, y que hasta los niños se suman, con autorización de los padres.

“Lo único que hay que atender son las condiciones climáticas; si hay mucho viento, es imposible volar con este tipo de aeronave”, comenta Salvai.

El vuelo más tradicional comprende 20 minutos, a un costo de 400 pesos, al que se puede agregar el adicional de una filmación del viaje. También se puede extender el recorrido hasta Playa Grande, entre otras opciones que demandan más tiempo.

El recorrido tradicional comprende desde la desembocadura del río Xanaes (o Segundo) hasta la nueva costanera de Miramar. La hora ideal es el atardecer, cuando lo permiten las temperaturas y los vientos.

Luego de una corta carrera en una pista de césped, el “trike” levanta vuelo y empieza a planear por los campos llanos. En pocos segundos, ya impresiona la magnitud del enorme espejo de agua salada.

La laguna, de seis mil kilómetros cuadrados, se formó en una depresión natural inundable que recibe las aguas de los ríos Dulce, desde el norte, y Suquía y Xanaes, desde suelo cordobés. Constituye un área de gran riqueza en biodiversidad, con abundante y variada presencia de aves, reconocida a nivel mundial por esa cualidad.

Al sobrevolarla se aprecian algunas de las 350 aves que habitan esta geografía, como los flamencos que parecen manchones rosados perdidos en el manto de agua.

El piloto aclara que para volar esta zona se busca una altura considerable para no molestar a las aves. “Lo importantes es respetar al ambiente y la fauna”, apunta. “Los que quieren sacar fotos deben llevar equipos profesionales porque no nos acercamos a las aves”, precisó.

Es que los cuestionamientos por los vuelos sobre la laguna ya han aparecido, sobre todo respecto de las más ruidosas avionetas en este “santuario” de avifauna.

El camino sigue por las ruinas de hoteles y casas que fueron tragadas por la inundación y que con el retiro de las aguas vuelven a aparecer, dando testimonio de aquella otra época de la Miramar turística.

Imposible no detener la vista en el enorme y misterioso Gran Hotel Viena, uno de los mayores y más lujosos que tuvo Córdoba medio siglo atrás. Desde el aire, se puede comprobar aún como las aguas acecharon al edificio que guarda una de las historias más atrapantes que marcaron a esta región.

El vuelo continúa por la nueva costanera de Miramar, llena de vehículos recorriéndola. También, los nuevos emprendimientos que surgieron en este último tiempo muestran cómo el pueblo va creciendo como destino turístico.

El broche final es de otro planeta: desde la altura se contempla un rojo atardecer con la puesta de un sol que se apaga al caer en el lejano horizonte de la laguna, que nunca acaba. No hay otro lugar en Córdoba donde se pueda ver caer el sol sobre el agua.

El mar cordobés

Para los interesados en los distintos paseos. En el sitio web de la Municipalidad de Miramar (www.turismomiramar.com), hay un listado con la oferta hotelera, gastronómica, de servicios y actividades. Para los vuelos de “trike”, consultar a los teléfonos (03563) 154-08739 o 154-10642.

Mucha agua

La superficie, variable, ronda los 6.000 km², por lo que es la mayor superficie lacustre de la Argentina y del Hemisferio Sur, y es el 5º lago salado endorreico más grande del planeta.

*Corresponsalía