Ruta 36 lleva tres días cortada por el agua

0
261

A la altura de Alcira Gigena, las lluvias del lunes desbordaron una laguna. Un canal que debía evacuarlas fue tapado en 2011.

ruta36

Por Redacción LAVOZ

La  ruta nacional 36 lleva tres días cortada para el tráfico, por el desborde de una pequeña laguna que inundó un tramo de carpeta asfáltica y banquinas a la altura de Alcira Gigena, en el departamento Río Cuarto.

Ayer, personal de la empresa Caminos de las Sierras (a cargo ahora del peaje en esta vía), con el asesoramiento de técnicos de la Secretaría de Recursos Hídricos de la Provincia, continuó con el movimiento de suelos y la reapertura de un canal para drenar el agua acumulada desde el lunes último sobre la ruta 36, a 190 kilómetros al sur de Córdoba capital.

Por ese motivo, sigue restringido el tránsito en un tramo de la ruta –que une las ciudades de Córdoba y Río Cuarto– desde el kilómetro 607 hasta el 642.

Ayer, sólo se permitía el paso, a marcha lenta, de los vehículos de mediano y gran porte. No hay certeza de que hoy se normalice el tráfico.

Para sortear el obstáculo y unir Gigena con Río Cuarto, los conductores de automóviles y unidades livianas deben desviar por la ruta E-90 hasta el empalme con la nacional 158, a la altura de General Cabrera, y de allí a Río Cuarto.

La alternativa supone duplicar la distancia entre esos dos puntos, que es de unos 45 kilómetros, por la ruta afectada.

El problema derivó de la tormenta de viento, lluvia y granizo que se precipitó en la zona el pasado lunes 27. Entre otras consecuencias, los 120 milímetros caídos provocaron el desborde de la laguna Riveros, que ocupa campos privados.

La enorme masa de agua que la pequeña laguna no contuvo anegó campos y ambas banquinas de la ruta 36 y encharcó de manera completa la carpeta asfáltica a lo largo de unos dos kilómetros.

Desobstrucción del canal

Además de las tareas para drenar el tramo inundado, ayer se trabajó con retroexcavadoras en el restablecimiento de un canal seco, que fue tapado en 2011. El cauce tenía la función de recoger el excedente de las lluvias sobre los campos del área oeste de Gigena y derivarlos hacia el arroyo Mosuc Mayú, al norte de esta localidad de 5.800 habitantes. La obstrucción de ese desa­guadero hizo que buena parte del agua que recogieron los campos fuera a parar a la laguna Riveros, que multiplicó varias veces su superficie hasta desbordar su nivel.

“Los vecinos del barrio Cooperativo II (al sur del pueblo) están con el corazón en la boca, por la psicosis que les provocó el temporal del 7 de diciembre de 2013, cuando el agua ingresó a muchas casas y anegó varias calles céntricas”, comentó Leandro Darico, secretario de Gobierno de Alcira Gigena.

En esa fecha, cayeron 200 milímetros en un par de horas y en el comienzo de la tormenta cayó granizo en seco durante 45 minutos. “Esta vez, por suerte, los desagües dieron abasto y la gente de ese y otros sectores no tuvo inconvenientes, aunque, por lo que sucedió la vez pasada, el temor se activa cada vez que llueve fuerte”, explicó el funcionario municipal a este diario.

Y cerca, sequía

El excedente de agua en Gigena contrasta, como paradoja, con una situación opuesta que se vive en el mismo sur provincial. Ayer, funcionarios del Ministerio de Agricultura provincial evaluaban dictar la emergencia por sequía para campos de los departamentos General Roca y Roque Saénz Peña.